De las canas a la gana

 



Con Las Canas y con las Ganas


Artículo número:   187

                    Legan las canas sin pedir permiso, se asoman discretas, sin darnos cuenta, como recordatorios que el tiempo ha pasado, que hemos vivido, que hemos llorado, ,pero que también hemos vivido felices momentos, que nos han hecho aprender. Cada cana es memoria, es batalla, ese abrazo que son huellas difíciles de olvidar.

                    Pero junto a las canas.  --si el corazón se mantiene despierto-- siguen estando las ganas, de amar mejor, de empezar de nuevo, de decir lo que antes callábamos, de intentar hacer lo que antes temíamos. Ahora  nos atrevemos hacerlo. Aunque no lo hagamos del todo bien. Sabremos que hicimos el ridículo  sólo ante nosotros mismos, pero con las satisfacción de haberlo intentado.

                    Porque el paso del tiempo, no tiene porque apagar el fuego interior; puede, incluso, hacerlo más sereno y profundo.

                    Vivir con las ganas es aceptar la edad sin renunciar al entusiasmo. Es entender que la juventud verdadera no está en el espejo, sino en la actitud. 


                    La edad no ha apagado el camino, ni el deseo de vivir plenamente, todo aquello que nos falta por vivir, y con el honor y de la mejor manera posible.

                    La frase trasmite una idea muy humanista. Pero el tiempo no cancela; al contrario, puede purifica, hacerlo más lento, disfrutarlo mejor y más consciente.

                    Porque mientras haya ganas, siempre habrá camino que podamos recorrer.


Leonardo Zamora Malcampo
@con Leonardo a la vuelta de la esquina.

Gracias por dar light, y compartirlo

Comentarios

Entradas populares de este blog

Quienes son los verdaderos héroes

El efecto FOMO

Reflexiones de la vida.